lunes, 3 de noviembre de 2008

Clon Quirófano I

Soy mitólogo, las perneras me parecen monstruos surgidos de las profundidades, soy un etnólogo que investiga los materiales extraterrestres creadores de los brazales. Esas majestuosas antenas que se comunican por radioaficionados a las noches oscuras, dónde moran los hombres lobos hambrientos de virgencitas, cada vez encuentro una fascinación morbosa por los lobos, por la licantropía, es una estado anarquista, es la ansía de devorar libros y ombligos, es la república de las garras, de las locuras alucinadas en los bosques de enfermeras con mascarillas. Me gustan algunas enfermeras, hay dos o tres enfermeras que me llevaría a una cabina de teléfonos y contaré la escalera de caracol que hay debajo de la cama, de la cama de esas patas de traumatología que me llevan por las sendas doradas de 40.000 años de locuras, de ácidos fluorescentes, de gonartrosis con coleliatisis inducidas por hongos y arcos fuertes de heterodoxos, pervertidos, malditos transferís que tele transportan a los senos, los senos deslizantes, hay enfermeras y hombres lobos, también hay clérigos que promulgan la fiesta pagana de los humores del cuerpo, ¿qué harán con tantos tubos y instrumentos para crear música celestial? Es una sinfonía maestra dentro de los patucos verdes, de las fundas y los sombreros de mago que dirigen el tráfico infernal de cataratas espirituales que me invaden mi oftalmóloga favorita, que me vuelve al revés, loco, estoy loco, loco por las ensaladas, por la dulzura de las bocas de mi oftalmóloga preferida, por la sensación de sudor cuándo todos son vacíos, fantasmas regresados de esos abismos coloniales dónde los monitores chispo terrean, OH, andamiajes del corazón palpitante, esos múltiples colones y esas mesas de quirófano dónde despertar, penetrar, encandilar encefalogramas exquisitos de ruinas de agua, tuberías, tus ojos mi oftalmóloga son exclusas, todos mis poros se abren de naranja radiactivo, ¿qué te contaré en la cama de soportes y artroscopias el trajínese y el mecanismo de defensa de palancas? Hay cosas emergentes, el éxtasis de los ascensores me pone a cien las nalgas de mi oftalmóloga favorita, pienso y sueño con ella cómo un gato en el balcón, desfiló desde el pijama de extraterrestres nucleares, somos una secta entregada a un dios sangriento, desintegra nuestros corazones de veneno, de piedra negra, roja, toda roja, es el elixir de mi escapada mortal, ese salto mortal para arrancarme los dedos la televisión y cuándo siento la llamada, todo es una bomba en mi alma de cerebro inundado de zuecos maravillosos que expulsan bilis, neuronas, carcomas, demonios y jugos vaginales del cabello loco de quirófanos que están perdidos en la Abisinia mis rizos y mis tobillos comprimidos por neveras y baúles encofrados, ¡vamos a perdernos todos por los laberintos de las isquemias!

Engranaje filosófico

He visto las vidas alejadas de anémonas
cruzadas con prototipos de microlitos de figuras saltarinas
que se encierran en fases neurolíticas de barro
creado de fuego antediluviano creado a partir de los huesos
de rinocerontes masticados por bocas sedientas
de desierto de océanos de vida destilada.
He visto los ojos encendidos
de la bestia apaciguar los vientos en las montañas embrujadas,
he visto los ojos encendidos
de las musas suplicar el baño en la ducha masturbaciones
sagradas de columpios con niñas abrazadas,
mientras cantaba la canción del bardo,
el barbudo destroza brazos, esos brazos dimensionales,
los pesos demolidos de la antigüedad desafiante,
dibujos arcanos en la arena de la playa, ¡tan olvidada y tan desamparada!
he visto tus ojos, en el mar, en el fondo del mar marciano.
Entrechocaremos los vivos espíritus de flamas alegres,
entreviviremos cómo dos hermanos de aguas dulces, entre los ríos de esperma,
espuma marina, afroditas que nacen, mueren, entreviviremos cómo dos oscuros
portadores de males, vividores crueles que descargan rayas escarlatas,
en lejanas montañas, yo me escondí para observarte bien,
te espié desde las serpientes, cómo te desnudaste,
entreabriremos las piernas abiertas las abejas escondidas en el cabello
de medusas que se arrastran por los pantanos de tu alma,
más allá de los arrecifes dónde habitan los fantasmas de los grandes guerreros,
nos cogeremos de la mano y rezaremos llenos de pura luz energía
nuestros cuerpos se harán el amor con la naturaleza muerta, viviente las cosas
nuestro alrededor el mundo entero explota, chilla, se regocija de dos hijos, el encuentro
entresobreviviremos juntos las penurias de los nigromantes que se esconden
en las oficinas de abogados, y los chamanes purificadores
encontrarán la puerta de nuestro corazón, transformándonos en auténticos guerreros divinos.
Oleajes, dragones que acometen las costas los muertos levantados,
oleajes sobre tus pechos mordiscos infernales en nuestros labios,
partidos los dedos, caemos encima del otro, mientras juntamos nuestras cabezas,
oleajes sobre tus nalgas aplastado mi nariz y mis ojos ocultan la sonrisa,
de tus fluidos fluyendo como cataratas mi garganta es tu refugio y tuyo es el reino de mi locura.
¡Oleajes prometidos, oleajes perdidos! ¿Por qué no encontrar los basiliscos,
los draconianos mensajes que llevan el olor del mar, de tu agina en mis dedos?
Ese oleaje que he querido, que quise cantar a las algas,
los nombres de los caídos renunciados la historia maldita de hogueras que alojaban
los cuerpos de oleajes antes arrastrados por las conchas de tifones,
tuyo es el mundo leviatán, déjame la mujer que mi vida es poca y pertenezco a tus tobillos.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Calidoscopio hipertextual

La tierra es una bola de fuego incandescente. He contemplado diversos ídolos dorados que una vez brotaron de candelabros, de braseros de fuego construidos por enanos de las tierras bajas, espíritus dominadores de monedas de oro de fuego que danzan alrededor de estatuas de oro, la tierra es una bola de fuego incandescente y yo soy el príncipe de la oscuridad del cielo, el cielo poblado de diversos pequeños detalles, las estrellas son diamantes que una vez poblaron los cuellos de las diosas olvidadas. Cada cuánto tiempo, el sentido escenifica el misterio de la vida en el teatro de los inmortales, mientras los vampiros desean ser humanos. Los vengadores volverán de la tierra del paraíso, dónde las serpientes son amigas de las mujeres y acabarán con la vida de los demonios que pueblan la tierra desde hace eones. Yo soy el príncipe de la noche cerrada, las neuronas perforadas inundan las copas.

La tierra es una bola de fuego incandescente. Vengaremos a los dioses caídos, nos enfundaremos de ropajes llamativos, nuestras manos portarán las espadas de justicia y causaremos estragos entre los malditos, yo soy el príncipe de las estrellas, mi nombre es un susurro, es el sonido de la lluvia, estoy hecho de poesía de fuego de espíritus de hielo que me impregnan de magia, mientras el trance autómata, mi amor es tremendo, poderoso, pero todo es polvo, ruina, debemos recuperar los mitos, las leyendas, los rituales cuándo los cuerpos de hierros esa fragua mística hacedora, para devolver el esplendor, el verde maravilloso de la tierra de nuestros antepasados. Bendito señuelo cuándo se acercan los tritones a la orilla, y nosotros olvidamos el sonido de las bombas, nos hundimos en el mar nuestro espacio profundo llenos de légamos alienígenos que atraviesan las cortezas y corrompen nuestros hipotálamos.

Un mundo, un mundo es un lugar dónde seres pueblan los sueños y los sueños son ríos, y los ríos son castillos dónde los mundos toman forma, mientras magos y tecnobrujos, la arcilla es un estimulante calorífico una droga perfecta de carne humana que excita las máquinas. El perfecto idilio químico orgánico de una mente destrozada mientras la neocábala construye ensamblajes para el perfecto gólem biónico, que derrocará las calles de democracia del cristo asqueroso, destruiremos los atributos, volverá la república de los androides y esos ciberealistas jóvenes serán los dueños de la ópera de los neones. Es el principio del convulsivo destino los anarquistas, sus sangre y la tinta negra volverán a recorrer los caminos de los cuadros, los artistas cerebrales resurgirán con sus aeroplanos, cómo mariposas que estallan en el cielo, un millón de colores nublarán nuestras ventanas, nuestras casas serán fortalezas creaciones titánicas de artefactos prodigiosos.

Suburbios autoluminosos



'Cualquier cosa que se pueda hacer a una rata se le puede hacer a un humano. Y podemos hacer casi cualquier cosa a las ratas. Es duro pensar en esto, pero es la verdad. Esto no cambiará con cubrirnos los ojos. Esto es cyberpunk.'